LA MARCHA DE LA SAL
¡Sal de tu cueva, chaval,
y peregrina gozoso
en la Marcha de la Sal!
Caminando, caminante,
las sendas se van forjando,
como dijo el peregrino
poeta Antonio Machado,
y es por eso que el Mahatma
se levanta caminando
contra el robo y la opresión
del imperio desalmado,
y no busca más presea
y no quiere más salario
que la paz y la justicia
de los más desamparados.
Tomó un puñado de sal
y le dijo a sus paisanos,
que caminaban con él
valientes y entusiasmados:
Con esto se tambalea
todo el Imperio Británico,
¡y vosotros sois la sal
y no la que está en mi mano!
Jesús María Bustelo Acevedo
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